jueves, 25 de agosto de 2016

AHORA QUE LLEGA SEPTIEMBRE

Todos o casi todos los educadores de alguna manera estamos conectados a las redes sociales, algunos por devoción, otra vocación y otros porque han encontrado en este medio un yacimiento de trabajo; todo esto es muy lícito de hecho en los últimos meses he aprendido más en las redes sociales que en los cursos de formación que se ofertan.
Distintos movimientos puedes ver por las redes sociales, desde el típico perfil que te obligan hacerte los cursos a distancia para hablar y compartir tus ideas en los foros hasta aquel que denuncia públicamente las posibles “sectas educativas”, algo por lo que me quedo un poco desconcertada; véase aquí a lo que me refiero.
 Reflexionando sobre el uso de las redes sociales por parte de los educadores y los movimientos para cambiar la educación, me caben algunas dudas, nada existencial, una de ellas

 ¿Cómo nos vamos a poner de acuerdo si públicamente nos criticamos y casi decretamos que lo que hacen los otros educadores no es lo correcto? O sistemáticamente yo creo que mi forma de trabajar es la correcta y mi compañero (interino o fijo)(ámbito privado o público) da igual, ¡no lo hace bien!


 Pero creo que es un escollo a salvar para poder “unificar criterios si queremos cambiar este sistema educativo que tantas goteras tiene (creo que esto casi todos los educadores estamos de acuerdo) pero que a la hora de la verdad muy pocos dan la cara para cambiarlo.

Me surgen muchas dudas, no sé si todos los educadores/profesores llegaron a este mundo educativo por vocación o por obligación, lo que sí creo, permíteme que ya tienes el “Mejor trabajo del Mundo” haz de tu trabajo un servicio a los demás, pon tus dones al servicio de tus alumnos y tal vez solo tal vez tu aula será un lugar de paz y de aprendizaje.


                               *Reflexión personal